Comunicado de Carlos Alberto Pérez Cuevas (CEN del PAN)

Respeto a la dignidad de la persona son su base y esencia
Seguiremos continuando.
Eutimio Camacho.

Carlos Castillo Peraza solía decir que tantas veces había escuchado hablar sobre la muerte del PAN, que llegó a pensar que éste era indestructible; si leemos las columnas políticas a partir de que el partido perdió la Presidencia de la República, la gran mayoría versa sobre el hundimiento de la institución, la pérdida de rumbo, las guerras intestinas, presagios de agoreros del catastrofismo sobre su desaparición absoluta como institución política; se escuchó decir de esta derrota que el panismo no volverá a ponerse de pie y no podrá nunca regresar a la senda del triunfo; aseveraciones, algunas de ellas expresadas con convicción y otras impulsadas por el interés o el deseo de que esto en realidad suceda, por encargo, desconocimiento u odio.

Acción Nacional es un partido que fue fundado en 1939; en septiembre cumpliremos 74 años de vida; hemos vivido tiempos de gloria, triunfo, alegría y satisfacción así como de tristeza, crisis, derrota y decepción; nada nuevo, esto es lo que sucede a toda persona o institución que tiene la oportunidad de vivir tantas décadas; es parte de la vida, dirían las abuelas. Visiones distintas se han dado a lo largo de la existencia del PAN, desde el momento de su nacimiento se expresó que era "un partido de ciudadanos libres" y la libertad permite tener puntos de vista distintos; formas de abordar los temas o las acciones que se contraponen, pero la libertad como mi derecho lleva a respetar la libertad de los otros, y es ahí donde entra el respeto a la dignidad de la persona, base y esencia del PAN; siempre han existido diferencias donde se exponían argumentos, ideas y convicciones, lo hacían de manera contundente y firme, generando grandes debates álgidos y ríspidos, pero de gran altura, nunca se ofendía a la persona, qué lejos estamos de esos tiempos, hay que rememorarlos e imitarlos.

En cuanto a los agoreros de la desaparición del PAN, hay que mencionar y recordar que justamente son los mismos que en el año dos mil hacían los mismos análisis y llegaban -casualmente- a las mismas conclusiones que hoy expresan; van a desaparecer, las guerras intestinas son a muerte, no se levantaran de la debacle, muchos liderazgos están renunciando y se están afiliando al partido en el gobierno, los mexicanos nunca más votarán por ellos; se referían al PRI y doce años después regresaron a Los Pinos y están gobernando, el tiempo no les dio la razón, como en el caso del PAN tampoco se las dará; hay que recordar lo que decía Churchill: "A veces es peor la política que la guerra, en la guerra sólo te matan una vez", o el clásico dicho de la política mexicana, "en política no hay muertos", y cabe la pena recordarlo porque la democracia determina que no hay triunfos permanentes ni derrotas para siempre; el pan ha salido de muchas crisis y problemas y lo volverá a hacer, de eso no quepa duda.

Las diferencias y las confrontaciones se valen, pero no pueden ser ni la constante ni lo superior; a un partido político se viene a hacer política y no debemos olvidarlo nunca; en el PAN aprendí que se viene a dar, a construir y a trabajar por una patria ordenada y generosa; que nuestra historia, valores y principios son de trascendencia y que para llevarlos a cabo hay que ser congruentes entre lo que decimos y hacemos, un partido humanista debe pregonar con el ejemplo y ser como el buen juez, empezar por casa, esta congruencia nos mereció ser respetados por propios y extraños, podían no estar de acuerdo con nosotros, pero nos respetaban porque veían en nosotros convicción y congruencia, ésa es la ruta y el camino y para ello queda claro que el PAN es más grande que una persona o un cargo, es más grande que los grupos y mucho más grande que las diferencias, confrontaciones y crisis.

Carlos Alberto Pérez Cuevas
Coordinador de Diputados Locales del CEN del PAN

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